Reportaje

COVID in Spain

Entierro de una persona con COVID en la localidad de Almagro en pleno centro de La Mancha

Los entierros y velatorios fueron uno de los nichos que más sufrieron la pandemia de la COVID-19. Además de las restricciones de aforo, que en los momentos más duros solo permitían tres personas por fallecido, los sepultureros debían trabajar con EPI cuando se trataba de muertos por COVID-19. Cementerio de Almagro.

Los entierros y velatorios fueron uno de los nichos que más sufrieron la pandemia de la COVID-19. Además de las restricciones de aforo, que en los momentos más duros solo permitían tres personas por fallecido, los sepultureros debían trabajar con EPI cuando se trataba de muertos por COVID-19. Cementerio de Almagro.

Los entierros y velatorios fueron uno de los nichos que más sufrieron la pandemia de la COVID-19. Además de las restricciones de aforo, que en los momentos más duros solo permitían tres personas por fallecido, los sepultureros debían trabajar con EPI cuando se trataba de muertos por COVID-19. Cementerio de Almagro.

Los entierros y velatorios fueron uno de los nichos que más sufrieron la pandemia de la COVID-19. Además de las restricciones de aforo, que en los momentos más duros solo permitían tres personas por fallecido, los sepultureros debían trabajar con EPI cuando se trataba de muertos por COVID-19. Cementerio de Almagro.

Los entierros y velatorios fueron uno de los nichos que más sufrieron la pandemia de la COVID-19. Además de las restricciones de aforo, que en los momentos más duros solo permitían tres personas por fallecido, los sepultureros debían trabajar con EPI cuando se trataba de muertos por COVID-19. Cementerio de Almagro.

Los entierros y velatorios fueron uno de los nichos que más sufrieron la pandemia de la COVID-19. Además de las restricciones de aforo, que en los momentos más duros solo permitían tres personas por fallecido, los sepultureros debían trabajar con EPI cuando se trataba de muertos por COVID-19. Cementerio de Almagro.

Los entierros y velatorios fueron uno de los nichos que más sufrieron la pandemia de la COVID-19. Además de las restricciones de aforo, que en los momentos más duros solo permitían tres personas por fallecido, los sepultureros debían trabajar con EPI cuando se trataba de muertos por COVID-19. Cementerio de Almagro.

Los entierros y velatorios fueron uno de los nichos que más sufrieron la pandemia de la COVID-19. Además de las restricciones de aforo, que en los momentos más duros solo permitían tres personas por fallecido, los sepultureros debían trabajar con EPI cuando se trataba de muertos por COVID-19. Cementerio de Almagro.

Los entierros y velatorios fueron uno de los nichos que más sufrieron la pandemia de la COVID-19. Además de las restricciones de aforo, que en los momentos más duros solo permitían tres personas por fallecido, los sepultureros debían trabajar con EPI cuando se trataba de muertos por COVID-19. Cementerio de Almagro.

arrow_upward Volver arriba
arrow_back arrow_forward

Descarga no permitida

Os recordamos que todos los derechos de explotación de las fotografías son de su autor/a y que solamente los ha cedido para el archivo. Ponte en contacto con él/ella para cualquier otro uso. Gracias.